I'll never be Alain Delon

Ítaca (Constantin Cavafis)

Cuando salgas para hacer el viaje hacia Ítaca
has de rogar que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
Has de rogar que sea largo el camino,
que sean muchas las madrugadas
que entrarás en un puerto que tus ojos ignoraban
que vayas a ciudades a aprender de los que saben.
Ten a Ítaca siempre en el corazón
Has de llegar a ella, es tu destino,
pero no fuerces nada la travesía
Es preferible que dure muchos años,
que seas viejo cuando fondees en la isla
rico de todo lo que habrás ganado en el camino…

Más lejos, tenéis que ir más lejos
de los árboles caídos que os aprisionan.
Y cuando los hayáis ganado
tened bien presente no deteneros.
Más lejos, siempre id más lejos,
más lejos del presente que ahora os encadena.
Y cuando estaréis liberados
volved a empezar nuevos pasos.
Más lejos, siempre mucho más lejos,
más lejos, del mañana que ya se acerca…

Buen viaje para los guerreros
que a su pueblo son fieles
favorezca el Dios de los vientos
el velamen de su barco
y a pesar de su viejo combate
que tengan placer de los cuerpos más amantes.
Que llenen redes de queridos luceros,
plenas de aventuras, plenas de conocimiento.

Spring Lovers Song (Si tu quieres)

Ibn Khaldun


Paying imposts is a sign of meekness and submission that proud souls do not tolerate. 

Hacen falta agallas. Eleuterio Gandía. 1980

Hace falta cierta dosis de valentía
Para desperezarse el asco
y arrancar la primera tos de la mañana
que nos pone en contacto
y nos enciende el día

Hacen falta agallas para abrir la ventana
y dar paso a sacrílegos humos tan de mañana
que inundan la casa del sueño de la calle
como bofetada propinada en el vacío

Hay que lavarse la cara y vestirse,
y adecentarse el flequillo
para ver las mismas caras,
los mismos hombres con el bocadillo
debajo del sobaco
y la sonrisa escondida
en el subsuelo de una grieta

Hace falta valor para bajar despacio la escalera
arrastrar los pies y soportar
el tufo de ruido que desprenden las motos,
y ver el autobús de siempre
engullir estático viajeros en su vientre

Hace falta moral para traspasar
El umbral del trabajo
Y resistir el día de iguales movimientos
Idénticas conversaciones,
acostumbradas bromas
y gestos acostumbrados

Hace falta costumbre para salir del trabajo
y encontrar como siempre en el camino
las mismas luces apagadas
los mismos bares encendidos
los mismos amantes ocultando el beso

Hay que llegar luego a casa
y traspasar la puerta,
dar un beso a la esposa del tedio
y preguntar por los niños
que como tantas veces,
estarán dormidos

Hay que acostar más tarde el cansancio
sin escupir,
hay que fumarse el último cigarro
que prepare la tos de la mañana;
hay que hundirse en las sábanas
sin regar las macetas

Y para esto,
para todo esto,
hace falta valor,
cierta dosis de valentía,
unas cuantas agallas
y unos santos cojones.

Los santos cojones de Roberto Challe en la bombonera

La celebración de Tardelli